viernes, 23 de septiembre de 2016

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO INICIA LAS PROGRAMACIÓN PARA EL TERCER CUATRIMESTRE DE 2016 DEL FORO DE FILOSOFÍA POPULAR (27 DE SEPTIEMBRE) CON UNA REFLEXIÓN SOBRE LA FILOSOFÍA ANTE EL RETORNO DE LA BENEFICENCIA AQUÍ Y AHORA (¿CARIDAD PRIVADA O CAPACITACIÓN PÚBLICA?)



 Resultado de imagen de Chistes sobre Beneficencia y caridad
El Martes, 27 de Septiembre de 2016, a las 19’30 horas,  en el Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón), se desarrollará la sesión mensual del Foro Filosófico Popular “Pensando aquí y ahora” que, como inicio del tercer cuatrimestre, abordará el tema «La filosofía ante el retorno de la beneficencia aquí y ahora: ¿Caridad privada o capacitación pública?». La sesión se plantea como reflexión general y concreta sobre hechos como los que marcan nuestro presente inmediato: mientras los muchos se mueren de hambre (si logran sobrevivir a las guerras persecuciones, pandemias, explotaciones laborales y tantas formas de miserabilización que precarizan su vida) y los pocos se hastían en su propio despilfarro, hasta la vieja Europa, cuna de las mejores revoluciones, de los mejores valores, de las más asentadas democracias, restringe el derecho de libre circulación por el llamado “espacio Schengen” (mucho más por los países que están fuera del mismo) a cualquier avalancha de refugiados que se considere demasiado tumultuosa, por muy benemérita que pueda parecer su demanda de asilo… Las presiones del refugio económico (exteropr o interior) ante un mundo profundamente injusto en el reparto de la riqueza,  desmienten ya, incluso en los países de mayor “tradición acogedora”, como Francia o Estados Unidos, la venerable placa de bronce que se añadió en 1903 a la neoyorkina Estatua de la Libertad (La Libertad Iluminando el Mundo, regalo del gobierno francés para conmemorar elResultado de imagen de Gila y  la Beneficencia centenario de la Declaración de Independencia norteamericana, diseñada por el escultor Frédéric Auguste Bartholdi con estructura interior del ingeniero Alexandre Gustave Eiffel, e inaugurada el 28 de Octubre de 1886) con el final del soneto de de Emma Lazarus: «"¡Guardaos, tierras antiguas, vuestra pompa legendaria!" grita ella./  "¡Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres./ Vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad./ El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas./ Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades, a mí!./ ¡Yo elevo mi faro detrás de la puerta dorada!"»... Un mensaje de esperanza que parece haber perdido todo sentido cuando ya nadie parece estar dispuesto (en nombre del nuevo principio supremo de la seguridad) a abrir puertas, ni doradas ni herrumbrosas, ante quien busca simplemente una opción de vida mínimamente digna en este mundo... La dichosa crisis económica (más propiamente, estafa financiera global), lejos de los alientos iniciales de cambios en un sistema (ese capitalismo globalizador con su propensión especulativa convertida, mediante la llamada revolución de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, en una insoportable financiarización de la economía mundial), parece claro que fue, es y será pagada, una vez más y de forma más escandalosa que nunca, por quienes nada han tenido que ver en su generación (aunque los gobiernos, en su papel de fieles testaferros del poder económico, los acusen, nos acusen, ahora de haber vivido “por encima de sus posibilidades”,; o sea, exactamente en las posibilidades que ellos mismos les ofrecieron)... Los países económicamente desarrollados (y subdesarrollantes) del llamado Norte, mal que bien, atisban una salida Resultado de imagen de Beneficencia y caridadafincada sobre las subvención de los grandes intereses económicos con dinero público, mientras los países económicamente subdesarrollados (y desarrollantes) del llamado Sur (incluyendo a algunos de los llamados emergentes) ven como se alejan las menguadas esperanzas contenidas en los Objetivos del Milenio… La lucha contra la pobreza y erradicación en el mundo sufre, una vez más, nuevos aplazamientos, mientras los poderes reales se refocilan en políticas más refinadas (y excluyentes) para potenciar su propia seguridad física y económica. En tal afán, nuestras autoridades (supuestos poderes públicos siempre al servicio de los amos del mundo) no les temblará el pulso a la hora de meternos en vereda, para hacernos más fuertes en el sufrimiento creciente, para rebajar los humos de nuestros pretendidos derechos... Vamos, todas esas cosas que se hacen por nuestro bien: quitarnos dinero, quitarnos la vivienda, quitarnos un poquito de salud y educación cada día, quitarnos atención a nuestras dependencias; quitarnos, en fin, un poquto de vida... ¡Loable empeño que, sin duda, hará a quienes logren sobrevivir mucho más resistentes ante la adversidad!.
No deja de resultar curioso ese empecinamiento europeo en esa teología del ajuste y el recorte precisamente ahora, cuando hasta sus viejos valedores, como el nada revolucionario Fondo Monetario Internacional o las autoridades económicas norteamericanas (con la Presidenta del Sistema de la Reserva Federal, Janet Yellen, y el Presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Jason Furman, a la cabeza) se persuaden ya, tras su larga experiencia de décadas condenando a países latinoamericanos y africanos a la quiebra, de que, sólo con recortes y sin inversión pública que anime la economía, cualquier conato recuperación económica es inviable. De hecho, hoy mismo, con políticas económicas expansivas, la economía norteamericana está creciendo un 4’2% frente al crecimiento nulo de la eurozona de los ajustes (o del 0’2% del Producto Interior Bruto si consideramos la Unión Europea en su conjunto).
Pero, además, el propio tratamiento, por ejemplo, de la educación o la salud como un medio para fines externos a la propia ciudadanía que recibe (o no) los servicios que las articulan (desarrollo económico, mejora de la competitividad de las industrias nacionales, constitución de una oferta adecuada y flexible ante las demandas cambiantes del mercado laboral, mantenimiento de la primacía de determinados colectivos frente a otros, o cualesquiera otros de esos que tan gratos resultan hoy a las bocas y oídos neoliberales), constituye, en la práctica, su negación como derechos, y su conversión en bienes en el mercado, porque convierten, en la práctica, el nivel de acceso posible de cada cual a las prestaciones educativas y sanitarias en un bien patrimonial más que se añade a sus posesiones (vivienda, electrodomésticos o vehículo) como símbolo de status Y es por ello que las tensiones privatizadoras que sufren estos derechos básicos marcan, en primer lugar, el camino hacia su disolución como tales, y, por añadidura, son un signo palmario de la ínfima calidad democrática de nuestros sistemas políticos al sustentarse de los discursos que sitúan el desarrollo en la aplicación de los derechos humanos (en sus tres generaciones: derechos civiles y políticos, derechos sociales y laborales y derechos relativos a la paz y el medio ambiente) a las legislaciones nacionales como una suerte (o desgracia) de lastre para la “viabilidad (económica) del mundo”, de “carga insoportable para una sociedad”, de “rémora para el desarrollo económico”. Un discurso y unas prácticas sociopolíticas, en fin, que miserabilizan colectivos y precarizan la vida hasta asentar el sistema sobre una verdadera opresión globalizada.
Resultado de imagen de Beneficencia y caridadAsí lo muestran en suma las políticas neoliberales de ajuste que imponen, en todo el viejo mundo económicamente desarrollado, recortes drásticos del sector público que, en realidad, se transforman rápidamente en disolución de derechos básicos como el acceso a la salud (ya con datos que auguran una disminución de la esperanza de vida en España), a la educación (ya con miles de personas excluidas de un sistema educativo público en franco deterioro, por falta de apoyos o de recursos a partir de recortes en dotaciones y becas), a la protección de la dependencia (ya casi paralizada por la drástica reducción de recursos), a la vivienda (ya con cientos de miles de familias desahuciadas por unos bancos sostenidos con dinero público), al trabajo (ya con un proceso de precarización galopante que convierte el empleo digno en un artículo de lujo)... Y, en definitiva, en una privatización de los derechos (quienes quieran salud, pensiones o atención a sus dependencias que se las compren en los mercados correspondientes,... ¡si es que pueden!) que supone un proceso planificado de precarización de la vida para la inmensa mayoría de la población (abocada a la caridad o la beneficencia cuando no puede acceder a esos mercados)... ¿Es aún posible, aquí y ahora, y contando con la indefensión aprendida por la ciudadanía del presente, mantener un mínimo de cohesión social para no seguir alimentando ese proceso?... ¿Es posible hablar siquiera de seguridad o de paz social en medio de esta opresión globalizada que dinamita cualquier atisbo de bienestar universal?-
Resultado de imagen de Sociedad de BeneficenciaEvidentemente, resulta necesario y hasta urgente derivar estps interrogantes hacia una reflexión compartida, hacia un debate público sobre la moralidad y viabilidad humana de sus consecuencias políticas y sociales (más allá del mero cálculo económico, porque, como diría Antonio Machado, “sólo el necio confunde valor y precio”), intentando alumbrar algunas vías de resistencia posible ante las mismas (desde esa solidaridad entre iguales, que tanto ha florecido y en tantas formas ante la crisis/estafa, hasta la exigencias políticas como el salario social o la renta básica). Pero, por otra parte, la disolución del viejo conflicto Este/Oeste ha dejado expedito el camino hacia el poder real (y hacia los imaginarios colectivos que deriva) al neoliberalismo rampante, que, con su “discurso único” trata de legitimar las políticas de ajuste estructural  (en realidad, la transferencia al sector privado de toda actividad susceptible de ser convertida en negocio, bajo el principio de “privatizar las ganancias y socializar las pérdidas –ya sea mediante la acción  residual de los Estados, cuando se trata de empresas o entidades financieras que ven frustrado su “afán emprendedor”, o, cada vez con mayor frecuencia e intensidad, de la mera solidaridad colectiva, cuando se trata de personas que ven precarizada su vida-“) que vienen imponiendo de hecho, en lo global y en lo local, actos y prácticas que violan sin recato los principios que articulan la mismísima Declaración Universal de los Derechos Humanos, desde la primera generación de esos derechos humanos (con quiebras evidentes del principio de libertad a favor del “imperio del más fuerte”), a la tercera (con quiebras del principio de solidaridad como éstas de las que hoy participan los gobiernos europeos ante los flujos de personas que huyen de la situación provocada en Oriente Próximo y Medio), pasando por la  segunda (con quiebras del principio de igualdad que suponen el desmantelamiento efectivo de los incipientes Estados del bienestar, con generación constante de “bolsas de exclusión social” que integradas en el llamado “cuarto mundo” son abandonadas a su suerte por el Estado o dejadas en manos de lo que Pierre Bordieu, en Contrafuegos: Reflexiones para servir a la resistencia contra la invasión neoliberal -1999-, llamaba “profesionales del dolor”, desde trabajadores sociales a jueces de primera instancia, pasando por el profesorado, que, vaciados de cualquier recurso y estímulo emancipador, en su trabajo con esos colectivos sólo pueden ofrecer su propio dolor como respuesta) Porque, además, todo esto sucede, claro está, en plena crisis del concepto y práctica del Estado-nación, ya sin verdadera capacidad (o haciendo dejación de ella) para administrar con la más mínima autonomía su territorio al estar en cuestión las propias ideas de Estado de Derecho, Estado Social de Derecho y el marco moderno de relaciones internacionales.
O sea que, en un mundo simbólica y mediáticamente interconectado, las inmensas mayorías de personas desahuciadas de todo apenas pueden soportar por más tiempo la ufana opulencia de los amos del mundo… Una situación para la que la supuesta necesidad de (re)educación en valores (abstractos) de tolerancia o solidaridad no es más que la perpetuación (muchas veces bienintencionada) de enfoques (una suerte de beneficencia o caridad secularizadas) que apuntalan las necesidades estructurales del sistema de desarrollo económico neoliberal, que, por ejemplo, pasa del concepto “Europa fortaleza” a replantearse una “gestión de los flujos migratorios” (no, desde luego, al debate sobre el reconocimiento universal de la libertad de tránsito y asentamiento de las personas –tal y como “generosamente” hace con los capitales-) ante las necesidades acuciantes de mano de obra de baja cualificación derivadas de sus bajos índices de natalidad y el envejecimiento de su población (que cierra el círculo de nuevas necesidades de mano de obra para trabajos asistenciales “de bajo estatus”)
Resultado de imagen de Perich y  la Beneficencia¿Cabe pues, aquí y ahora, en estas sociedades complejas, el ensayo de soluciones simples (como la exclusión y control manu militari de los excluídos) o los ejercicios de “lavado de caras y conciencias” en el discurso que apuntala imaginarios polícitcamente correctos, para los conflictos derivados del injustamente desigual reparto de la riqueza?...  La tentación excluyente en un mundo globalizado e interconectado parece vana y absurda, pues, entre otras cosas, exigirá el continuo reforzamiento de esa manu militari, el permanente levantamiento de vallas y muros más y más altos, para, ante la radicalización creciente de la opresión globalizada, resistir los inevitables brotes de insumisión de los nuevos parias, ya sin nada que perder… ¿Cómo frenar las urgencias por “buscarse la vida” allí donde estima que puede encontrarla más fácil?... ¿no es más sostenible, a medio y largo plazo, el ensayo de respuestas que, partiendo del (re)conocimiento de los procesos de exclusión, de su contexto y de nuestras responsabilidades, apuesten por la creación de las condiciones objetivas para frenarlos (con políticas públicas de capacitación) y compensarlos cuando se produzcan (con garantía de mínimos vitales) para posibilitar la convivencia simétrica a partir de la voluntad de enfrentarse colectivamente al propio conflicto?... Desde luego, el reparto actual del poder material lo torna casi utópico, pero la alternativa, lo que está ocurriendo porque se está haciendo, lo que vemos y sentimos a nuestro lado, resulta ya insoportable… Y, muy probablemente, temerario y dramático.
O dicho de otro modo, ¿cómo avanzar hacia unas verdaderas condiciones de posibilidad de erradicación universal de la pobreza como prioridad sin menguas ni aplazamientos?, ¿es posible aún, aquí y ahora, una auténtica política mundial dirigida hacia la redistribución justa, equitativa y segura de la riqueza?.
Todo ello será introducido, en sus aspectos conceptuales y básicos, por el propio coordinador del Foro, José Ignacio Fernández del Castro. para dar paso a las reflexiones sobre ejemplos problemáticos que, concretando en el aquí y el ahora (lucha contra la exclusión social y desarrollo práctico de derechos concretos sometidos a regulaciones legales de distinto tipo: dependencia, salario social, acceso a la vivienda, a la salud, o a la educación, etc.) de la cuestión general, aportará la Asociación de Lucha contra la Exclusión ALAMBIQUE.
Como siempre, se facilitará a las personas participantes un dossier, elaborado por el propio coordinador del Foro, con documentación sobre el tema abordado, incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones bibliográficas y cinematográficas, artículos e informaciones de interés, chistes, etc..
Resultado de imagen de Chistes sobre Beneficencia y caridadTras las intervenciones (e, incluso, durante las mismas) habrá un debate general entre todas las personas presentes (recordamos que, en relación con este Foro se habrá proyectado ya, el miércoles, 21 de Septiembre, en el Cine-Forum “Imágenes para pensar”, la película Nazarín, 1959, de Luís Buñuel. La sesión, celebrada en relación con el Día Internacional de la Beneficencia (5 de Septiembre),  tendrá lugar en el Aula 3 (Segunda Planta), con asistencia libre.

lunes, 8 de agosto de 2016

Pensamiento del día, 8-8-2016



«El materialismo filosófico –tal como aquí se intenta bosquejar-brotó de la sabiduría crítica, a la vez ideal y real (la “reforma del entendimiento”). Es precisamente en una sociedad en la que las bases del Socialismo han sido bien cimentadas donde la formación filosófica resulta ser indispensable –para decirlo con Hegel (aunque con un contenido por completo no hegeliano)- no como ocupación arbitraria de unos hombres privilegiados, sino como obligación del Estado, como parte integrante de la educación civil. Es cierto que en tal Sociedad, la Filosofía académica –los profesores de Filosofía- se convertirían paulatinamente en algo así como funcionarios del Estado. Pero si es ridículo que Sócrates sea funcionario de un Estado explotador, es necesario que una Sociedad socialista posea como funcionario, no ya a un Sócrates único, irrepetible, individual, sino a centenares de Sócrates que constituirán el núcleo del verdadero “poder espiritual” de la Sociedad socialista.»
 Resultado de imagen de Gustavo Bueno
 (Gustavo BUENO MARTÍNEZ; Santo Domingo de la Calzada, La Rioja, 1 de septiembre de 1924- Niembro, Llanes, Asturias, 7 de agosto de 2016.  
Ensayo sobre las categorías de la economía política, 1972: 187..)



Resultado de imagen de Gustavo Bueno Sacudido aún, entre la tristeza  y un leve hálito, por la muerte de la persona de Gustavo Bueno Martínez me hago el propósito de dedicar un buen número de estas apuradas glosas a diversos párrafos de su obra… Digo tristeza por lo biológicamente inevitable (nacemos para morir, había completado –por encima incluso de la esperanza de vida de los varones hispanos- una existencia larga y pródiga en frutos, y demás tópicos tan gratos a los especialistas en ritos mortuorios) que corta la posibilidad de “seguir pensando” a quien fuera el pilar básico de mi heterodoxa condición intelectual… Digo leve hálito por el reconfortante romanticismo final de una muerte sucesiva (apenas un par de días después) a la de su eterna compañera, Carmen Sánchez Revilla; una contigüidad temporal en el adiós que no hace sino confirmar esa entrega paciente y amorosa de sus largos paseos recientes por las cercanías de su residencia ovetense siempre cogidos de una mano y rebosantes de cariño más allá de la silla de ruedas y el silencio a los que Carmen se había visto condenada por un ictus.



Don Gustavo (pocas veces tan merecido el Don) era, frente a cierta imagen pública airada y un tanto cascarrabias, una persona afable en el trato cercano (o, al menos, siempre lo fue así conmigo, tanto en los tres años que me dio clases como en distintos eventos en los que, de una u otra forma, coincidimos), pero claro, esa no es la cuestión… La cuestión es que su inmensa figura intelectual se halla deteriorada por un cierto abandono de los grandes temas filosóficos (incluyendo la culminación de una iniciada revisión completa de la teoría del cierre categorial) la continua disputa mediática sobre la mera actualidad en la que, si bien siempre ponía en juego buena parte de su sistema un un buen número de ideas críticas y originales, se acababa perdiendo su desbordante talento y erudición en batallas estériles de corte (a veces, sonrojantemente) ideológico al servicio de intereses poco confesables de sus círculos próximos. Porque, digámoslo ya, el gran valor de Bueno es que, en su voluntad de modernidad frente a la postmodernidad que fue gestándose tras las filosofías de las sospecha, constituyó el último gran sistema de filosofía a partir de una rigurosa base ontológica (Ensayos materialistas, 1972) y gnoseológica (la citada teoría del cierre categorial que desarrollaría primero en una investigación auspiciada por la Fundación Juan March, aparecería luego sintetizada en La idea de ciencia desde la teoría del cierre categorial, a partir de un curso impartido en la Universidad Menéndez Pelayo en 1977, y finalmente, sólo en una tercera parte, en una pretendida “revisión definitiva” en la Editorial Pentalfa en 1993)… A partir de ahí, su sistema le permite un diálogo permanente con la historia de la filosofía capaz de reorganizarla desde una Filosofía de la Historia (apuntada ya en La metafísica presocrática (1975) para posibilitar una filosofía práctica llena de vigor y precisión (Ensayo sobre las categorías de la economía política, 1972; Primer ensayo sobre las categorías de las ciencias políticas, 1991; o El sentido de la vida: Seis lecturas de filosofía moral, 1996), y realizar análisis críticos del campo de la etnología (Etnología y utopía, 1982) la religión (El animal divino, 1985) o la mismísima cultura (El mito de la cultura: Ensayo de una teoría materialista de la cultura, 1997).



Figura gigantesca la que nos ha dejado, pues, en estos tiempos que Cornelius Castoriadis definió con tanta precisión como de “ascenso de la insignificancia” (Encrucijadas del laberinto IV: El ascenso de la insignificancia, 1998)… Y eligo para iniciar estas glosas un texto de uno de sus primeros libros (que me regalaron en mi cumpleaños de 1984 unos colegas estudiantes, que nos autodefiníamos con un poco de retranca y juvenil sarcasmo como “El Redondel de Oviedo”, con una dedicatoria de un supuesto diálogo entre el maestro y yo reformulado a partir de El Banquete y otras obras platónicas), que finaliza precisamente con una firme declaración de la voluntad de poner la filosofía, en cuanto pensamiento crítico, al servicio de un Estado capaz de articularse contra la explotación y en aras de una igualdad material.



Resultado de imagen de Gustavo Bueno habla en público¿Resulta curioso releerlo ahora?... Acaso no tanto, porque, si bien es cierto que recientes derivas ideológicas han dilapidado buena parte de lo más florido de su descendencia intelectual, ese latido permanece en una parte importante de la misma… Aunque no siempre, por desgracia, dentro de los muros de su Fundación.



Nacho Fernández del Castro, 8 de Agosto de 2016

jueves, 23 de junio de 2016

EL CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO DEL LLANO CIERRA LA PROGRAMACIÓN DEL PRIMER SEMESTRE DE 2016 DE SU FORO DE FILOSOFÍA POPULAR (28 DE JUNIO) CON UNA REFLEXIÓN SOBRE LA FILOSOFÍA ANTE LA INFANCIA AMENAZADA AQUÍ Y AHORA (SOBRE LA NEGACIÓN DE LA NIÑEZ)

El Centro Municipal Integrado de El Llano (c/ Río de Oro, 37- Gijón) desarrollará el Martes, 28 de Junio del 2016, a las 19’30 horas,  la sesión mensual del Foro Filosófico Popular “Pensando aquí y ahora” para cerrar su programación del Primer Semestre de 2016 abordando el tema «La Filosofía ante la infancia amenazada aquí y ahora: Sobre la negación de la niñez»... La sesión se plantea como reflexión general y concreta sobre cómo la pérdida de los valores de la modernidad, cimiento de un cierto paidocentrismo que caracterizó las sociedades del bienestar, parece suponer, en los tiempos postmodernos, el develamiento de una tétrica casuística de paidofobias y paidofilias perversas… En efecto, desde la concepción meramente instrumental de la infancia (de los esclavitud infantil a los niños soldados) al maltrato cotidiano (incluyendo el abuso sexual) se multiplican los fenómenos que derivan aquel “descubrimiento gozoso de la infancia” (en realidad no hay un reconocimiento de la infancia como etapa con características y cualidades propias hasta el siglo XVII, en un camino que transita desde el De pueris, 1530, de Erasmo de Rotterdam hasta el Émile ou de l´éducation, 1762, de Jean-Jacques Rousseau, pasando por hitos como Luís Vives, Comenius, Héroard –con su curioso diario sobre la educación del Luís XIII de Francia niño, del que fuera tutor- o el mismísimo John Locke, siempre con un considerable "toque androcéntrico") hacia un abuso de los infantes concretos. 
Por otra parte, en las sociedades de “nuevos ricos”, donde el consumo se va constituyendo como guía única de hábitos y costumbres, los niños tiranos son la simple consecuencia de la proyección de ese patrón (el de una especie de neurosis experimental generalizada por la que los sujetos nos vemos sometidos a una continua estimulación del deseo hasta situarlo siempre un poco más allá de las posibilidades materiales de respuesta,  lo cual resulta especialmente frustrante en infantes y adolescentes, con esas posibilidades más limitadas y dependientes, así como con una capacidad de gestión de las emociones en fase de formación) en el ámbito de las relaciones familiares… No es nuevo todo esto; la configuración del tránsito de la infancia a la adolescencia como un tiempo tormentoso de complejos, amargura y violencia comenzaba a ser una evidencia en las sociedades industriales desarrolladas de principios del siglo XX, así el prestigioso Franz Boas recalcaba en su “Prólogo” que había ya, en el momento de la publicación de Adolescencia, sexo y cultura en Samoa (1928), muchos norteamericanos en pleno debate sobre los problemas afrontados por la juventud (especialmente las mujeres) al vivir la adolescencia como "períodos inevitables de ajuste" (algo que acabaría encontrando su icono cinematográfico en el James Dean de Rebelde sin causa, 1955 de Nicholas Ray), lo que convertía un estudio de esos problemas en otra cultura, como el que venía a continuación, en iluminador… Un  esencial estudio cuyo objetivo, su discípula y autora del mismo, Margaret Mead, centraba señalando que había "..tratado de dar respuesta a la cuestión que me envió a Samoa: ¿Los disturbios que angustian a nuestros adolescentes son debidos a a la naturaleza misma de la adolescencia o a la civilización?. ¿Bajo diferentes condiciones la adolescencia presenta diferentes circunstancias?"… Ella llegó a la conclusión de que así era.
¿Cómo desbordar entonces, hoy, aquí y ahora, ese horizonte sombrío de esa violencia intergeneracional?, ¿cómo denunciar el sinsentido de nuestro modelo consumista, que todo lo convierte en recurso humano productivo o unidad potencial de demanda, sin caer en la tentación de un neotradicionalismo o del inútil recreo en una suerte de nostalgia del paraíso perdido (samoano)?, ¿cómo forzar un cambio en las relaciones personales que las resitúe, desde sus componentes emocionales, más allá de un fácil paternalismo paidocéntrico y de una mera instrumentación de las respuestas a los caprichos?... ¿Cómo recuperar, en fin, para la posibilidad (y extensión) de una “vida humana buena”, el fomento de relaciones vinculadas a la transmisión de la herencia social en un marco facilitador del desarrollo personal más adecuado, con la infancia y con los infantes concretos?..
Todo ello será introducido, en sus aspectos conceptuales básicos y desarrollado problemáticamente por el propio coordinador del Foro, José Ignacio Fernández del Castro que a su vez, como siempre, facilitará a las personas participantes un dossier de elaboración propia con documentación sobre el tema abordado, incluyendo el guión de la sesión, recomendaciones bibliográficas y cinematográficas, artículos e informaciones de interés, chistes, etc..  Tras su intervención (e, incluso, durante la misma) habrá un debate general entre todas las personas presentes (recordamos que, en relación con este Foro se ha proyectado ya, el miércoles, 22 de Junio, en el Cine-Forum “Imágenes para pensar”, la película El fin de la inocencia, 2006, de Michael Cuesta. La sesión, celebrada en relación con el Día Internacional de los Niños Inocentes Víctimas de Agresión (4 de Junio),  tendrá lugar en el Aula 3 (Segunda Planta), con asistencia libre.

viernes, 17 de junio de 2016

Acompañaremos la presentación en Mieres de "Bienvenida, pobreza" (Suburbia, 2015) de David Fernández Moro (20-6-2016)



Lunes, 20 de Junio de 2016, 20:00 horas
Casa de Cultura “Teodoro Cuesta”
C/ Munuel Llaneza, 8- 33600  Mieres
Teléfono: 985450666    Correo electrónico: cultura@ayto-mieres.es

Presentación del libro
Bienvenida, pobreza
de David FERNÁNDEZ
 Con las intervenciones de:
David FERNÁNDEZ MORO (autor del libro)
José Ignacio FERNÁNDEZ DEL CASTRO (filósofo) 
Silvia COSÍO (Suburbia Ediciones)


Suburbia Ediciones inagura su colección de ensayo con el libro Bienvenida, pobreza, del autor asturiano David Fernández, cuyo anterior libro, Los pijos pobres, fue muy bien recibido por los lectores. En Bienvenida, pobreza Fernández analiza las políticas de austericidio que se han venido aplicando inmisericordemente en Europa en los últimos años y la ideología que subyace en ellas cuya misión es la de empobrecer a las mayoría para favorecer el enriquecimiento desmedido de una élite que nos hizo creer, en primer lugar, que todos podíamos alcanzar el ideal de riqueza que ellos representaban para, luego, acusarnos de vivir por encima de nuestras posibilidades…
"Los españoles viven poseídos de la falsa creencia en que es factible el enriquecimiento individual a poco que la persona se esfuerce, porque el talento, como el valor en los militares, se supone. La consecuencia de esta fe tan viva en la meritocracia personal es que se están socavando los cimientos morales y sociales que habían permitido constituir en Europa tras la Segunda Guerra Mundial un modelo social, el Estado del Bienestar, donde la pobreza parecía desterrada".
"El neoliberalismo democrático es un modelo con pretensiones de racionalidad que, sin embargo, se apoya en bases irracionales (¿) Esta irracionalidad latente lleva en sí un germen de destrucción (¿) la pregunta clave es qué pasará, cuando cada vez más personas, amargadas por su situación económica, desencadenen toda su rabia de la forma en que han sido educados, de una forma irracional, creyendo que ellos son seres superiores maltratados y que tienen derecho a vengarse sobre los culpables de su situación. De nuevo es previsible que el sueño de la razón acabe por crear monstruos".






David Fernández Moro es escritor, ensayista y Licenciado en Historia del Arte.

Profesor de Historia en el IES “Santa Bárbara” de
La Felguera (Langreo, Asturias),

ha desarrollado su gran vocación de estudio del medio rural asturiano con publicaciones como Bares-tienda en Asturias (Nobel, 2004; Cajastur, 2011), y de la debilidad y deterioro de los derechos sociales en España con publicaciones como
Los pijos pobres (Trabe, 2014) y Bienvenida, pobreza (Suburbia, 2015) o en sus blogs profundizando en el “entontecimiento” de la población española en tiempos del “milagro económico” y su consiguiente entrega a la devastación de sus derechos durante la crisis,  Denuevosricosanuevostontos (http://denuevosricosanuevostontos.blogspot.com.es ), y analizando el daño que ha producido (y produce) el bipartidismo en España,
Vota PP-PSOE (http://votapepe-psoe.blogspot.com.es/ ).